Ecuador ratifica su postura de neutralidad – Por Rodolfo Bueno

Humo y Espejos

El Presidente Noboa casi se resbala después de pisar la cascarita que le pusieron para que el país se hunda más aún de lo hundido que ya está. Luego de que Laura Richardson, jefe del Comando Sur del Pentágono, afirmara que EE. UU. está interesado en que varios países de Latinoamérica suministren a Ucrania equipos militares rusos a cambio de armas modernas, Daniel Noboa, ni corto ni perezoso, declaró que para fines de enero Ecuador planeaba intercambiar con EE. UU. “chatarra ucraniana y rusa por 200 millones de dólares en equipamiento moderno. Rusia alega que es material bélico, que es equipamiento de guerra. Nosotros hemos comprobado que es chatarra y, dentro de convenios internacionales, no se puede transportar material bélico en ese caso, pero sí chatarra de este tipo. (…) Nosotros no vamos a cortar relaciones con Rusia. Creo que la postura que ellos están manteniendo no es una postura adecuada, ya que nosotros también vivimos una guerra acá. Y si ellos, buenamente, quieren ayudar, pues ojalá lo hagan”.

La palabra chatarra tiene en Ecuador una historia nefasta, que atañe al vergonzoso negociado de la compra con sobreprecio de material militar inservible en EE. UU. en abril de 1961, por lo que hubo manifestaciones de respaldo a las denuncias del vicepresidente Carlos Julio Arosemena Monroy en contra del ministro de Defensa Rafael Terán Varea, lo que dio inició a la caída del Presidente Velasco Ibarra. El escándalo fue tan vergonzoso que la Universidad Central de Ecuador levantó un Monumento a la Chatarra. Hubo también muertos, heridos y torturados.

El pasado 11 de enero, Rusia advirtió a Ecuador contra el envío de armamento ruso a Estados Unidos. Vladímir Sprinchán, Embajador de Rusia en Quito, declaró: “Transmitimos a las autoridades ecuatorianas la posición de Rusia de que los estadounidenses no necesitan ese equipo, más aún cuando se le llama chatarra”. Agregó que el equipo militar de fabricación rusa “lo necesitan los que saben manejarlo. Advertimos a las autoridades que la transferencia de armamento sería un paso poco amistoso” y denunció que esta entrega constituía una violación a la postura de neutralidad, declarada anteriormente por Ecuador.

Según María Zajárova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, las disposiciones de los contratos especifican que el equipo no debe transferirse a terceros sin el consentimiento de la contraparte rusa. Al referirse a las posibles consecuencias de este acto, dijo: “En el caso de transferir propiedad militar a un tercero, Ecuador violará sus obligaciones internacionales, y esto puede tener consecuencias negativas para nuestra futura interacción bilateral. Todo esto se ha planteado a la parte ecuatoriana invocando las cláusulas de los tratados y acuerdos pertinentes. No hay ambigüedad en nuestra posición. (…) La decisión de Ecuador de transferir equipos militares de Rusia a EE. UU. ha sido tomada bajo serias presiones de partes interesadas externas y es precipitada. Nuestros socios conocen perfectamente las disposiciones de los contratos, que incluyen la obligación de utilizar la propiedad entregada para los fines indicados y no transferirla a un tercero sin obtener el acuerdo correspondiente de la parte rusa”. Asimismo, enfatizó que si el equipo ruso fuera realmente chatarra, como lo denominan en Quito, entonces Washington no ofrecería equipo moderno a cambio de una cantidad bastante significativa.

Pero para Ecuador, todo es legal. Gabriela Sommerfeld, Ministra de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana aseguró: “No hay ninguna novedad en la decisión de Ecuador, ya que no viola ninguna normativa y no es ilegal. Este equipo no está operativo y el país lo puede dar de baja, lo puede vender, lo puede regalar o lo puede intercambiar. Ecuador tiene un acuerdo con Estados Unidos para entregar este equipamiento, que no está operativo, y recibir equipamiento que está siendo mapeado y determinado por el Ministerio de Defensa, para que venga y nos ayude en el control de la seguridad interna”. Ni la mula de Balaam lo diría mejor.

A principios de febrero, el Servicio Federal de Vigilancia Veterinaria y Fitosanitaria de Rusia informó sobre la presencia de moscas jorobadas en bananas procedentes de Ecuador y envió una solicitud al Ministerio de Agricultura y Ganadería, para suspender la certificación a cinco empresas comercializadoras de este producto, que cometieron el mayor número de infracciones en la materia. Por esta razón, desde el 5 de febrero, Agzulasa, Don Carlos Fruit, Agroaereo Fruit Export, la Asociación de Producción Agropecuaria del Oro y la Comercializadora de Banano del Sur dejaron de exportar banano a Rusia.

La mosca jorobada es una plaga peligrosa que puede causar enfermedades parasitarias en animales domésticos y humanos. Generalmente, vive en residuos orgánicos, tanto de origen vegetal como animal, por lo que puede infestar contenedores de transporte y muchos alimentos como verduras, frutas, harina, soja… Además, es trasmisor de cólera. Los exportadores de banano decidieron respetar la medida, que les sorprendió porque les pareció muy severa; sin embargo, siguieron los canales respectivos para aclarar y solucionar este ‘impasse’.

Según Richard Salazar, director ejecutivo de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano de Ecuador, Rusia es un mercado estratégicamente importante para las exportaciones de banano. En promedio se exporta semanalmente alrededor de 1,4 millones de cajas, lo que representa el 21 % de toda la exportación de banano de Ecuador. En 2023 se enviaron 75,16 millones de cajas de banano, lo que generó un ingreso de alrededor de 750 millones de dólares. A Rusia exportan alrededor de 60 empresas, de las cuales solo cinco son las afectadas, por lo que el resto sigue exportando con normalidad, incluso, estas firmas atienden la demanda que tenían los compradores de las cinco compañías sancionadas. Tanto para el país como para el mercado ruso, es preocupante que la medida se extienda a otras empresas, pues en el mundo no existe mercado que pueda absorber las 1,4 millones de cajas de banano semanales que demanda Rusia ni tampoco hay ningún país que produzca y pueda atender la demanda de banano ecuatoriano en Rusia, que sobrepasa el 90%, con la calidad que exige el consumidor ruso.

La Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario de Ecuador, Agrocalidad, ya elevó el nivel de alerta y están exigiendo y monitoreando el cumplimiento de los protocolos fitosanitarios para exportar a Rusia. Mediante un comunicado publicado el pasado 5 de febrero, Agrocalidad informó que se notificó a los exportadores y fincas la medida anunciada por Rusia, a fin de que incrementen el monitoreo en sitios de producción y empacadoras, así como el manejo integrado de plagas y la adecuada rotación de plaguicidas. Se intensificará la verificación y seguimiento de los procesos que se ejecutan en el campo y las empacadoras, de acuerdo a lo que establece el Plan de Trabajo para la exportación de plátanos a Rusia. Por otra parte, Agrocalidad ya procedió a responder la notificación de Moscú y extendió una invitación a la entidad fitosanitaria de Rusia, para que envíe funcionarios que verifiquen y evalúen la aplicación de los protocolos fitosanitarios. También se solicitó el levantamiento de la sanción a las cinco compañías exportadoras de banano.

Algunos medios de información han especulado que la medida de Rusia se tomó luego de que Ecuador anunciara la transferencia de armamento ruso a EEUU, pero lo cierto es que en los últimos años, desde 2019, el Servicio Federal de Vigilancia Veterinaria y Fitosanitaria de Rusia ha alertado a Agrocalidad, con más de 40 notificaciones, sobre la aparición de la mosca jorobada.

Para la buena suerte de todos, a veces en Ecuador suceden las cosas al revés de lo que deberían suceder y en esta ocasión hubo buen fin a un mal comienzo; el Presidente Noboa canceló la decisión de entregar armamento ruso a Estados Unidos. El Embajador Sprinchán, luego de conversar con el mandatario de Ecuador, dijo: “La parte ecuatoriana confirmó que el país, dado su estatus neutral y su membresía permanente en la ONU, no puede permitir verse arrastrado en un conflicto por ninguna de las partes involucradas. La postura de Ecuador consiste en no enviar armas y municiones a las zonas de conflicto y contribuir a la resolución de las disputas de manera pacífica, a través de las medidas diplomáticas”. Esto es, Ecuador no suministrará armamento ruso a EEUU. Franklin Torres, presidente de la Federación Nacional de Bananeros del Ecuador, declaró: “Fue la solución más adecuada para el productor bananero, sobre todo que es el que finalmente sufre las consecuencias de todos estos problemas creados directa o indirectamente por el país”.

Parecería que el Presidente Noboa leyó en la obra Enrique IV, de Shakespeare: “La empresa que has cometido es peligrosa, los amigos que me has enumerado son inseguros, y el mismo momento ha sido mal escogido. Toda tu conspiración es demasiado liviana como para pesar más que dificultades graves”.

Si así llueve, que no escampe.

Por Rodolfo Bueno | 24/02/2024 | Ecuador

Fuentes: Rebelión

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