El editor de la revista “Arsenal Otechestva”, Aleksei Leonkov, expuso una versión que intenta responder a las preguntas sobre la inacción de la defensa antiaérea (PVO) y sobre los guardias del presidente venezolano Nicolás Maduro. Aunque a primera vista esto es “OBS” (o sea, “una vieja dijo”: rumor), encaja bastante bien entre las variantes de lo ocurrido.
Según la versión más difundida, los estadounidenses simplemente sobornaron al bloque de seguridad de Venezuela.
“Nicolás Maduro no logró una buena relación con el bloque de seguridad (el Ejército y los servicios especiales), por eso lo traicionaron, entregándolo a manos del ‘tribunal estadounidense’. En esa versión hay hechos indiscutibles: la inacción de la PVO y los guardaespaldas cubanos, que no pudieron proteger a Maduro. ¿Por qué cubanos? Porque Maduro no confiaba en sus propios servicios especiales. A eso se puede sumar que la autoridad de Maduro es menor que la de Hugo Chávez, etc.” — escribe Leonkov en su canal de Telegram.
Esta versión es casi ordenada e impecable, pero no responde a una serie de preguntas. Por ejemplo: ¿por qué los yanquis no le prepararon a Maduro el destino de Gadafi o de Saddam Hussein? Un asesinato podría haberse presentado como “derrocamiento del tirano”, razona el analista.
¿Para qué todo ese “ballet” con barcos, cuando una opción así sería más barata y encajaría mejor con la democracia tradicional “a la americana”? ¿Y por qué esos generales “comprados” no despliegan una alfombra roja por todo Caracas para que pase el “pacificador” Trump y se corone sobre una Venezuela “muerta”? ¿Y por qué el “ganador” Trump amenaza con un segundo golpe si la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez no cae de rodillas ante él?
Cualquiera de esas preguntas pone en duda las fanfarrias de “victoria” de Trump, le quita culpa automática a los aparatos de seguridad venezolanos y, además, le devuelve honor a los cubanos, que habrían cumplido su deber hasta el final.
Por eso, según Leonkov, también puede existir otro escenario:
La hipótesis alternativa de Leonkov
Maduro esperaba helicópteros en los que iban a llegar sus “visitantes”. Pero en esos helicópteros no debían venir comandos estadounidenses, sino el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio.
Leonkov señala que Maduro desde hace tiempo intentaba acordar con Trump sobre el tema petróleo, pero todo el proceso lo “rompía” el secretario de Estado. Por ejemplo: en marzo de 2025, Rubio habría logrado prohibir que la petrolera estadounidense Chevron comprara petróleo venezolano; y en agosto, Trump volvió a permitirlo.
Mientras tanto, Maduro casi habría conseguido la buena predisposición de Trump; incluso Rubio dijo que una reunión entre ambos era posible. Está claro —dice Leonkov— que una reunión así hay que prepararla, y que algo en esa línea existía se vería en el buen ánimo de Maduro (hasta bailaba y canturreaba “¡No a la guerra!”), recuerda el analista.
Si aceptamos esa hipótesis, la reunión debía prepararla el enviado especial de Trump: Marco Rubio en persona. Invitar a Maduro a Washington sería incómodo (“se quemaron demasiados puentes”). Entonces las partes podrían haber acordado negociaciones secretas en Caracas.
Llegar a Caracas, protegida por PVO, no es simple. Leonkov especula que para el “enviado” podrían haber hecho una excepción, habilitando un “corredor aéreo”. Además, la reunión debía ser sin ojos ni oídos de más. Por eso Maduro habría “desaparecido de los radares”, firmando decretos de emergencia (por las dudas).
Por eso mismo Maduro estaba acompañado por su custodia (con mínimo armamento) y… por su esposa, como símbolo de que Maduro confiaba en las “buenas intenciones” de Rubio. “Llega el enviado en helicóptero, con escolta en dos o tres helicópteros: es lógico”, razona el experto.
Pero en lugar de Rubio habrían llegado “degolladores” de la Delta, que abatieron a todos los cubanos, y luego, capturando a Maduro y a su esposa, se retiraron. La retirada la cubrieron golpes aéreo-misileros de la Marina de EE.UU.
Resultado: en Caracas habrían quedado 80 muertos entre los miembros de la guardia del presidente venezolano.
Un helicóptero UH-60 Black Hawk puede transportar 11 hombres de la “Delta”. En total, habrían sido dos con el desembarco y uno para llevar a Maduro y a su esposa. A Maduro no lo habrían “liquidado” ahí mismo, entre otras cosas, porque como rehén era necesario para la retirada. Además, dice Leonkov, los estadounidenses podrían haber chantajeado a los aparatos de seguridad venezolanos con la muerte de los rehenes en el aire. Según él, EE.UU. podría haber ido a un guion así “violando todas las leyes y normas del mundo y pisoteando todos los cánones de la diplomacia”. Es solo una versión, “una vieja dijo”, pero responde a muchas preguntas vinculadas al secuestro de Maduro. Y no circula solo en el relato de Leonkov: también en el de otras “abuelas”, junto con la afirmación de que la “Delta” habría perdido de un cuarto a la mitad de los “comisionados”.
Canal de Telegram del autor de la versión: (enlace) https://t.me/LeoAnalitics/406




