Los días 2 y 3 de julio de 2026, la Jefe de Misión de la República de Belarús en la Argentina, Yulia Ilyina, desarrolló una intensa agenda de trabajo en la provincia de Tucumán, orientada a establecer vínculos concretos entre instituciones científicas, académicas, sanitarias, gubernamentales y empresariales de ambos países.
La visita permitió avanzar desde el intercambio diplomático hacia la identificación de áreas específicas de cooperación en ciencia, biotecnología, salud, educación médica, producción agroalimentaria, innovación tecnológica y comercio.
Uno de los principales ejes de la agenda institucional fue la cooperación científica con el CERELA-CONICET, concretada a través de una visita al Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA), instituto dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de la Argentina.
Durante el encuentro, la delegación fue recibida por el director del CERELA, Dr. Jean Guy LeBlanc, junto con investigadores y científicos del centro, quienes presentaron sus capacidades, instalaciones y principales líneas de investigación. Cabe destacar que el CERELA constituye uno de los centros de referencia del sistema científico argentino en el estudio de bacterias lácticas, microbiota, probióticos, alimentos funcionales, inmunobiotecnología y microorganismos beneficiosos para la salud humana, animal y la producción agroalimentaria.
Estas investigaciones poseen aplicaciones directas en prevención sanitaria, nutrición, elaboración de alimentos, producción de bioingredientes, desarrollo de probióticos, fortalecimiento del sistema inmunológico y estudio de enfermedades vinculadas con desequilibrios de la microbiota. De este modo, la visita abrió la posibilidad de establecer contactos formales entre el CERELA y organismos científicos de Belarús, particularmente en campos donde ambos países cuentan con capacidades complementarias.
Para contextualizar estas iniciativas, es fundamental comprender cómo se estructura el sistema científico y tecnológico de Belarús, el cual cuenta con una organización estatal de ciencia e innovación fuertemente orientada hacia la aplicación productiva de los resultados científicos.
Dentro de este esquema, ocupa un lugar central el Comité Estatal de Ciencia y Tecnología de la República de Belarús, organismo dependiente del Consejo de Ministros que tiene a su cargo la ejecución de la política pública en materia científica, tecnológica y de innovación. Este Comité coordina programas de investigación y desarrollo, evalúa proyectos, administra recursos públicos, promueve la cooperación internacional, protege la propiedad intelectual y facilita la incorporación de nuevas tecnologías a la producción.
De este modo, su función no se limita al financiamiento académico, sino que actúa como un articulador estratégico entre universidades, institutos de investigación, organismos estatales, centros tecnológicos y empresas. El objetivo central es que los avances científicos se transformen concretamente en medicamentos, maquinaria, nuevos materiales, procesos industriales, tecnologías agrícolas y productos comercializables.
Junto con la Academia Nacional de Ciencias de Belarús y los ministerios sectoriales, el Comité integra una estructura que permite definir prioridades nacionales, financiar investigaciones y acompañar su transferencia hacia la economía real. Este modelo puede resultar especialmente valioso para la cooperación con Argentina, donde existen importantes capacidades científicas, pero muchas veces se presentan dificultades para convertir los resultados de investigación en una producción industrial sostenida.
Un claro ejemplo de ciencia aplicada a la producción agroalimentaria y de la capacidad bielorrusa para integrar investigación, ingeniería y producción puede observarse en el desarrollo de maquinaria agrícola propia.
Al respecto, científicos de la Academia Nacional de Ciencias de Belarús desarrollaron el primer cosechador bielorruso para frutos rojos y bayas, diseñado para trabajar con cultivos como grosellas, frambuesas, aronia, escaramujo y otras especies similares. El equipo permite mecanizar tareas que tradicionalmente exigen una gran cantidad de mano de obra, aumentar la productividad y reducir la dependencia de maquinaria importada.
Este tipo de desarrollo refleja una característica central del modelo científico bielorruso: la investigación se orienta hacia la solución de necesidades concretas de la producción nacional. Para Tucumán y otras provincias argentinas, la experiencia resulta particularmente relevante debido al peso de la agroindustria, la producción de frutas, cítricos, alimentos y cultivos regionales.
En este sentido, una cooperación entre organismos científicos y tecnológicos de ambos países podría incluir maquinaria adaptada a producciones locales, automatización agrícola, biotecnología, conservación de alimentos, desarrollo de bioinsumos, sistemas de riego, agricultura de precisión y procesamiento industrial.
Con un fuerte enfoque en la salud, la oncología y la educación médica, la agenda continuó en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán, donde Yulia Ilyina participó de un almuerzo y reunión de trabajo con autoridades responsables de la atención sanitaria y de la formación médica en la provincia. La representante de Belarús fue recibida por la decana de la Facultad de Medicina, Dra. Liliana M. Tefaha; la vicedecana, Dra. Roxana Toledo; integrantes del gabinete académico y docentes de la Cátedra de Oncología. También participaron el Dr. Miguel Ferré Contreras, secretario de Estado Ejecutivo del Sistema Provincial de Salud; el Dr. Alejandro Bonari, secretario de Salud de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán; y la Dra. Marta Valverde, decana de la Facultad de Medicina de la Universidad San Pablo-T.
La concreción de este encuentro contó además con la participación decisiva del Dr. Mateo Martínez, exdecano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán, quien tuvo un papel fundamental en la articulación de los contactos con las autoridades académicas y sanitarias, así como en la organización de la disertación desarrollada en la Universidad.
Durante el encuentro se analizaron posibilidades de cooperación en atención sanitaria, formación profesional, investigación médica, oncología, intercambio académico y vinculación entre instituciones de salud de ambos países. La participación conjunta de autoridades universitarias, provinciales y municipales permitió abordar la cooperación desde una perspectiva integral: investigación científica, formación de médicos, políticas públicas y atención directa de la población.
Esta articulación entre instituciones argentinas y bielorrusas también puede proyectarse hacia áreas de alta complejidad, abriendo paso al codesarrollo de vacunas, biotecnología y nuevos tratamientos. Entre las posibles líneas de cooperación se encuentran la investigación en inmunología, microbiota, probióticos, diagnóstico molecular, oncología, biofármacos, vacunas, nuevos tratamientos y tecnologías aplicadas a la salud. Belarús ha definido entre sus prioridades científicas la biotecnología, la industria farmacéutica, los nuevos materiales y las tecnologías médicas. Argentina, por su parte, posee capacidades consolidadas en investigación biomédica, inmunología, biología molecular, producción de vacunas y desarrollo de tecnologías sanitarias.
Una cooperación organizada podría permitir la realización de investigaciones conjuntas, intercambio de especialistas, programas de formación, estudios comparativos, acceso compartido a infraestructura científica y desarrollo de productos destinados a ambos mercados. En materia de vacunas, el objetivo inicial podría concentrarse en el intercambio de conocimientos, el estudio de plataformas tecnológicas, la investigación preclínica, los inmunobiológicos, los adyuvantes y los sistemas de producción. La cooperación también podría facilitar que desarrollos surgidos en laboratorios argentinos encuentren capacidades de escalamiento industrial en Belarús, mientras tecnologías bielorrusas podrían ser evaluadas, adaptadas y aplicadas en instituciones sanitarias argentinas.
La consolidación de estos lazos promete generar importantes beneficios para ambos países. Para Argentina y Tucumán, el vínculo con Belarús podría facilitar el acceso a capacidades industriales, maquinaria agrícola, biotecnología, tecnología farmacéutica y mecanismos estatales de transferencia de conocimientos hacia la producción. También podría abrir oportunidades para investigadores, universidades y empresas argentinas dentro del espacio euroasiático. Por su parte, para Belarús, la cooperación permitiría establecer vínculos con uno de los principales sistemas científicos de Sudamérica, desarrollar proyectos adaptados a las condiciones productivas y sanitarias de la región y ampliar su presencia institucional, tecnológica y comercial en el continente. En este esquema, Tucumán puede desempeñar un papel particularmente importante por la concentración de universidades, centros científicos, instituciones sanitarias y sectores agroindustriales que posee la provincia.
Paralelamente, la agenda institucional y empresarial se vio fortalecida con la inclusión de dos reuniones con empresarios de distintos sectores productivos, orientadas a identificar posibilidades de comercio, inversión, cooperación tecnológica y desarrollo de proyectos conjuntos. Asimismo, Yulia Ilyina fue recibida por la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, con quien abordó posibilidades de cooperación institucional y vinculación entre la ciudad y Belarús. La agenda se completó con un almuerzo de trabajo junto al Dr. Miguel Nacul, representante en Tucumán del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, ampliando la perspectiva de cooperación hacia otras provincias argentinas.
El valor estratégico de este encuentro radica en la oportunidad de pasar de la visita institucional a proyectos concretos. De hecho, la importancia de esta misión reside en la diversidad y jerarquía de los actores reunidos. En dos jornadas se establecieron contactos con científicos del CONICET, autoridades universitarias, responsables provinciales y municipales de la salud, especialistas en oncología, empresarios, autoridades políticas y representantes de otras provincias.
El paso siguiente será transformar estos encuentros en líneas concretas de trabajo, identificar las instituciones bielorrusas correspondientes y establecer mecanismos de seguimiento. La vinculación con la Academia Nacional de Ciencias de Belarús, el Comité Estatal de Ciencia y Tecnología, los ministerios sectoriales, universidades y centros médicos permitiría otorgar escala nacional a los contactos iniciados en Tucumán.
La visita fue organizada por ASIATV – Generación de Contenidos, bajo la coordinación de Ivone Alves García y Marcelo Ramírez, con la invaluable colaboración del Prof. Dr. Silvio Dall’Ara en la articulación general de la agenda y del Dr. Mateo Martínez en la vinculación con la Facultad de Medicina y las autoridades del sistema sanitario provincial.
Los vínculos establecidos durante esta visita abren una nueva etapa de diálogo y cooperación entre instituciones de ambos países. El desafío será transformar estos primeros contactos en proyectos concretos que contribuyan al desarrollo científico, tecnológico, sanitario, productivo y académico de Belarús y Argentina.
Registro fotográfico de la misión institucional desarrollada en la provincia de Tucumán




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Ivone Alves García
Productora general y gestora cultural especializada en cooperación internacional y comunicación geopolítica. Cofundadora y productora general de AsiaTV, plataforma dedicada al análisis geopolítico y la cooperación internacional. Ha coordinado encuentros académicos, culturales y diplomáticos con embajadas, universidades y organizaciones internacionales. Cofundadora de la Alianza para el Desarrollo Auténtico y la Cooperación Ruso-Iberoamericana (ADACRI).




